GERMÁN DEVORA CEBALLOS (EL MAESTRO)

Desde su etapa en la selección juvenil se vislumbra el nacimiento de una nueva estrella futbolística. De insuperable técnica y visión de juego, poseía un cambio de ritmo prodigioso que desconcertaba al contrario, al cual driblaba con facilidad en un palmo de terreno o simplemente con un quiebro de cintura. De juego afiligranado y espectacular, que deleitaba a las masas, era a su vez práctico y eficaz en el juego colectivo. Estaba dotado de unas cualidades excepcionales para medir el "tempo" del partido, organizando todo el juego de su equipo. De igual forma, su facilidad rematadora fue siempre de un alto nivel de rentabilidad.